Día: 9 febrero, 2017

Comienza la 67 Berlinale

La 67ª edición del Festival de Cine de Berlín arranca con la proyección de la película francesa Django, ópera prima de Etienne Comar, que a ritmo de gipsy jazz, el estilo genuino del músico Django Reinhardt, interpretado por Reda Kateb, reivindica su figura. No se trata de un biopic amplio del guitarrista y compositor, sino que se centra en unos pocos meses de 1943, cuando Django, que hasta entonces había sido tolerado por los invasores germanos bajo ciertas normas, va conociendo los horrores que sufre su comunidad en toda Europa y rechaza hacer la gira por Alemania que le proponen los nazis para huir en secreto a Thonon-les-Bains con su madre y esposa, con la esperanza de pasar a Suiza, justo al otro lado del lago de Ginebra. Django es la primera de la casi veintena de cintas que compiten por el Oso de Oro, premio que designará un jurado presidido por Paul Verhoeven, y en el que se integra el mexicano Diego Luna, quien en rueda de prensa bromea sobre el muro que el presidente Donald Trump pretende erigir entre su país y México. “Estando aquí voy a investigar sobre la manera de derribar muros, ya que creo que hay muchos expertos in situ“, comenta en alusión al Muro de Berlín que separó por la mitad a la ciudad alemana durante 28 largos años. Fuera de concurso, pero también en el apartado oficial, se verá la española El bar, estreno mundial de la última obra de Álex de la Iglesia.

Francia modifica los criterios de clasificación de películas

Francia permite a los mejores de 18 años ver películas con sexo explícito, tal y como recoge el decreto del Ministerio de Cultura del país galo que publica este jueves 9 de febrero el Boletín Oficial francés. De esta forma, desaparece la noción de “escenas de sexo no simulado“, que se consideraba anteriormente para justificar que una película era calificada para menores de 18 años o película “X”. Esta modificación llega más de un año después de la prohibición en Francia de La vida de Adèle, ganadora de la Palma de Oro en la edición de 2013 del Festival de Cine de Cannes, tras la demanda que interpuso en 2014 la asociación ultacatólica Promouvoir. En diciembre de 2015, la justicia francesa revocó la autorización de distribución del filme, dirigido por Abdellatif Kechiche y protagonizado por las actrices Léa Seydoux y Adèle Exarchopoulos, que contiene escenas explícitas de sexo y que llegó a los cines franceses clasificada para mayores de 12 años.

Un fragmento de una película rodada por Jorge Oteiza, cabecera de Punto de Vista

La pieza que exhibirá Punto de Vista como arranque de las proyecciones es un extracto de una película inédita en Super8 filmada por el escultor vasco en los años sesenta. Rodada con su propio puño y ojo, en los paisajes guipuzcoanos de las campas de Urbia y Aranzazu, el valor de estas imágenes es precisamente pertenecer a un Super8 inédito que él mismo defendía con estas palabras: “Toda la geología de los montes son como los apóstoles. Son abiertos, uno es un medio cilindro, otro aquí, otro allá y así siguen. Yo tengo una pequeña película en Super8 que empieza por sacar todos los montes como si fueran los apóstoles”. “El hombre que huye entra en el cine”, decía Oteiza, pero el hombre que rueda hace lo contrario: se recluye en una espacio que felizmente le aprisiona, el paisaje que le rodea y que funciona comoj ese hueco desde el que miraba el cielo en la playa de Orio en la que de pequeño cuenta que se enterraba. Oteiza y su tomavistas será el protagonista de la próxima Heterodocsias de Punto de Vista, el programa donde se rescata a un cineasta de nuestro país y por el que en los últimos años han pasado Isidoro Valcárcel Medina o José Antonio Maenza.

Un técnico de montaje confiesa ser el ladrón de las joyas de los Goya

Un técnico de montaje confiesa ante la Policía Nacional ser el ladrón de las joyas por valor de 30.000 euros que fueron sustraídas de un cuarto durante la última ceremonia de los Premios Goya de la Academia de Cine. Se trata de un hombre de 50 años sin antecedentes, subcontratado por la productora de los premios, que este mismo jueves se ha personado en la Comisaría de San Blas, donde se había interpuesto la denuncia el lunes siguiente a la celebración de la fiesta anual del cine español, han precisado fuentes policiales. El hombre, que ha ido a la comisaría acompañado por un jefe de producción de los Premios Goya, ha confesado que se llevó las joyas de la marca Suárez tras verlas en el cuarto junto al escenario del que desaparecieron la noche del sábado 4 de febrero, al pensar que no tendrían tanto valor. Su intención era vender estas alhajas. Las joyas sustraídas eran dos relojes, una sortija, unos pendientes y cuatro pares de gemelos, y estaban depositadas en cajas correspondientes al departamento de vestuario sin medidas de seguridad especiales.