Día: 18 Mayo, 2017

Cannes 2017: “El sol del membrillo”

 Hay películas que permanecen en la memoria de una forma vaga, incorpórea, alimentando una idea con su recuerdo que brota en ocasiones súbitamente. Sin saber cómo, nos constituyen de alguna forma imprecisa. Al igual que en los orígenes de un vivero, la semilla duerme a la espera de un estímulo incierto, -quizás el hecho de volver a ver esas imágenes-, que la empuje a ascender hasta la superficie.

Existe un determinado tipo de cine que cuestiona, de un modo muy frágil pero a un tiempo con determinación, la construcción insustancial del la realidad que nos rodea. Desde la intimidad absoluta entre un árbol y un pintor, la cámara de Victor Erice muestra hoy, como en 1992, el mismo sentido revelador de una verdad posible: la deriva del enfrentamiento entre el ser humano y el tiempo en las manos de un pintor, de un cineasta, resueltos ambos a capturar ese instante de luz que se escapa irremediablemente.

Hoy, en la sala Buñuel del Festival de Cine de Cannes, se ha proyectado la versión restaurada de El sol del membrillo, en un día cubierto de nubes, como las que ocultan esa luz dorada que añora Antonio López, la que baña al membrillero en las mañanas.

por Esmeralda Barriendos

Cannes, día 2: Haynes & Zvyagintsev

Todd Haynes vuelve a la sección oficial a concurso del Festival de Cine de Cannes tras Carol para sembar el Certamen de emoción con Wonderstruck, adaptación de un libro para niños de Brian Selznik, en la que Julianne Moore comparte protagonismo con los niños Millicent Simmonds y Oakes Fegley. Dos historias paralelas en su temática pero separadas por 50 años y por dos estilos cinematográficos totalmente opuestos. “Nada ha sido especialmente fácil en esta película“, reconoce Haynes, para quien el filme era una buena excusa para “continuar el estudio de la historia del cine” que ya ha acometido en trabajos anteriores. Por su parte, tras deslumbrar hace tres años con Leviatán, el ruso Andrey Zvyagintsev regresa también a la competición con Nelyubov, nueva incursión crítica frente a la Rusia a través de un drama familiar sobre una pareja en fase de divorcio que debe reconciliarse para hallar a su hijo de 12 años, que desaparece durante una de sus peleas. “Si han visto Leviatán ya saben cómo me sitúo frente al poder“, declara Zvyagintsev quien afirma que en su nuevo filme muestra la realidad de unos personajes que son reflejo de la sociedad en la que viven.