Berlinale – día 4

El filipino Brillante Mendoza presenta en la Berlinale Captive, película protagonizada por Isabelle Huppert que supone su primera incursión en el cine rodado en inglés. La cinta ofrece una minuciosa descripción de un largo secuestro en la jungla a manos de la guerrilla islámica Abu Sayaf. “No se trataba de actuar, sino de reaccionar. Rodamos casi sin guion, sin saber a qué lugar nos llevarían al día siguiente, dónde o cuándo oiríamos los siguientes disparos. Se trataba de sentir como siente un rehén“, explica Huppert. “Es un cautiverio brutal porque estamos hablando de una situación de guerra“, declara Mendoza, que sitúa el inicio de su secuestro unos meses antes de los atentados contra las Torres Gemelas en Nueva York, los ataques que dieron un vuelco a la perspectiva -también dentro del radicalismo- de la red de Al Qaeda. “Me documenté desde todos los ángulos posibles. De supervivientes de secuestros de Abu Sayaf a miembros de la banda y del ejército“, sostiene Mendoza.

La otra cinta de la jornada es Meteora, del griego Spiros Stathoulopoulos, historia de amor, lírica y estetizante, entre una monja y un monje ortodoxos que viven en monasterios opuestos en sendas montañas. Stathoulopoulos nació en Grecia en 1978, pero desde los 6 años se estableció con su familia en Colombia, donde hizo sus primeros estudios de cine, completándolos en la escuela de la Universidad de California (UCLA).

Así mismo, el actor británico Clive Owen es un impecable agente secreto en lucha contra el IRA en Shadow Dancer, de James Marsh, thriller presentado fuera de concurso, al igual que el documental Marley, del cineasta británico Kevin Macdonald y centrado en la figura de Bob Marley, que forma parte de la sección Berlinale Special. Para rodar este documental, el realizador tuvo acceso gracias a la familia de Marley, a innumerables documentos y personas.(12/02/12)