Berlinale – día 7

El cineasta chino Wang Quan’an, ganador en 2007 del Oso de Oro con La boda de Tuya, presenta Bai lu Yuan (La llanura del ciervo blanco), historia de amor que transcurre al final de la era imperial en China, y relata las violentas convulsiones sociales y políticas que se produjeron. Wang declara que se trata de “una película que espero llegue a transmitir, fuera de China, la misma fuerza poderosa que para todos nosotros representa el nacimiento de la revolución y sus porqué” y añade que “la censura sigue planeando sobre cualquier creador, ninguno somos inmune“. La cinta está basada en la novela del mismo título de Chen Zhangshi, durante mucho tiempo prohibida en su país por los episodios de sexo explícito, lo que acentuó el control gubernamental sobre el proyecto.

También se proyecta Kebun Binatang (Postales desde el Zoo), del cineasta indonesio Edwin, sobre la vida de una muchacha que un día, de niña, se perdió en el zoo y ahí se quedó, cuidando a sus animales y visitantes, para pasar luego a trabajar en una casa de masajes.

Fuera de concurso acaparan la atención la película de Steven Soderbergh, Haywire, con Antonio Banderas en el reparto; y La chispa de la vida, de Álex de la Iglesia, que obtiene una buena acogida. En la de Soderbergh una luchadora de artes marciales mixtas retirada, Gina Carano, encarna a la agente Mallory Kane, que cumple misiones por encargo del gobierno estadounidense. Justo después de llevar a cabo con éxito un secuestro en Barcelona, es engañada y casi muere a manos de uno de sus compañeros en Dublín. Para protegerse a sí misma y a su familia deberá descubrir quién está detrás de este ataque. Respecto a Barcelona como una de las localizaciones de la película, Soderbergh afirma que la ciudad siempre le pareció una de las más bonitas en las que ha estado.

Finalmente, Dieter Kosslick presenta el “Foro de la Primavera Árabe” y se ofrece a los “bloggers” con el objetivo de trasladar a la gran pantalla a los “captadores espontáneos” de esas revoluciones. “Las revueltas árabes son la máxima expresión de un ansia colectiva de cambio. De ahí surgió mucho material audiovisual, tomado por gente real y que muestra a gente real. El desafío ahora es trasladarlo al cine“, señala el director de la Berlinale.(15/02/12)