Cannes, día 10: Olivier Assayas y Andrey Zvyagintsev

leviathanTras Les destinées sentimentales, en 2000, Demonlover, en 2002 y Clean, en 2004, Olivier Assayas participa nuevamente por la Palma de Oro con un tema de gran importancia para el director: el paso del tiempo. En Clouds of Sils Maria, Assayas explora la vena generacional. Una actriz en la cima de su carrera revisita el éxito desmedido de sus 18 años. A los 40 años, Maria Enders se prepara para retomar la obra emblemática de su juventud en el rol de una mujer más madura, junto a una joven actriz de Hollywood (Chloë Grace Moretz), en el papel que hiciera famosa a Maria. Sils Maria, un pueblo de montaña suizo, es el decorado grandioso que sirve de fondo a los cuestionamientos de una actriz sensible interpretada por Juliette Binoche, quien se interroga por primera vez respecto a su edad. Su asistente, Valentine (Kristen Stweart), es una fuente de apoyo indefectible. La proyecciones a concurso concluyen con Andrey Zvyagintsev y su Leviathan, retrato de un héroe trágico, víctima de su propia angustia. EL cinesta declara a propósito del original tema de la película que “un amigo me contó la historia de un hombre que vivía en Colorado y que se rebeló contra una poderosa empresa. Este hombre destruyó edificios antes de suicidarse. Es una historia que hubiese podido suceder en cualquier lugar. Trasladamos la historia a Ruisa, y existe un precedente; la historia antigua. La historia del pobre Job, en la Biblia. De ahí surge Leviatán”. Se inspira principalmente en la célebre novela de Thomas Hobbes, una reflexión política en torno a la relación entre el Hombre y el Estado, estudiada en numerosas aulas de clase.