Cannes, día 2: Haynes & Zvyagintsev

Todd Haynes vuelve a la sección oficial a concurso del Festival de Cine de Cannes tras Carol para sembar el Certamen de emoción con Wonderstruck, adaptación de un libro para niños de Brian Selznik, en la que Julianne Moore comparte protagonismo con los niños Millicent Simmonds y Oakes Fegley. Dos historias paralelas en su temática pero separadas por 50 años y por dos estilos cinematográficos totalmente opuestos. “Nada ha sido especialmente fácil en esta película“, reconoce Haynes, para quien el filme era una buena excusa para “continuar el estudio de la historia del cine” que ya ha acometido en trabajos anteriores. Por su parte, tras deslumbrar hace tres años con Leviatán, el ruso Andrey Zvyagintsev regresa también a la competición con Nelyubov, nueva incursión crítica frente a la Rusia a través de un drama familiar sobre una pareja en fase de divorcio que debe reconciliarse para hallar a su hijo de 12 años, que desaparece durante una de sus peleas. “Si han visto Leviatán ya saben cómo me sitúo frente al poder“, declara Zvyagintsev quien afirma que en su nuevo filme muestra la realidad de unos personajes que son reflejo de la sociedad en la que viven.