| películas | crónica | festivales | premios | textos |
 

EL FIN ES MI PRINCIPIO

EL FIN ES MI PRINCIPIO


Año: 2010. País: Italia, Alemania. Estreno: 15-07-2011. Género: Drama. Duración: 98 m. T. original: Das Ende ist mein Anfang. Dirección: Jo Baier. Intérpretes: Bruno Ganz (Tiziano Terzani), Elio Germano (Folco Terzani), Erika Pluhar (Angela Terzani), Andrea Osvárt (Saskia Terzani), Nicolò Fitz-William Lay (Novi). Guión: Folco Terzani, Ulrich Limmer. Fotografía: Judith Kaufmann. Música: Ludovico Einaudi. Montaje: Claus Wehlisch. Producción: Collina Film, B.A. Produktion, Bayerischer Rundfunk (BR), Südwestrundfunk (SWR), ARTE, Degeto Film. Distribuidora: Isaan Entertainment, Karma Films.

  
Sinopsis

Al final de su agitada vida, Tiziano Terzani; aventurero, apasionado periodista y autor de renombre, se retira junto a su mujer Angela en la casa que la familia tiene en la Toscana. Quiere morir en su país de origen y en paz consigo mismo. Se prepara para cerrar el círculo de la vida, pero antes pide a su hijo, que vive en Nueva York, que venga a visitarlo por última vez. Quiere contarle la historia de su vida; su infancia y juventud en Florencia, las tres décadas que pasó como corresponsal asiático para la revista alemana Der Spiegel. También desea contarle el transcendental viaje que emprende hacia la espiritualidad, tras haberle sido diagnosticado un cáncer, en donde llega a encontrarse a sí mismo. O los tres años que pasó junto a un sabio en el Himalaya y que se convirtieron en una experiencia clave en su vida. Eso fue lo que le permitió afrontar la muerte con calma. No obstante, antes de morir quiere transmitir su legado a su hijo Folco. Tras las conversaciones que mantienen, se crea una gran complicidad entre padre e hijo y, poco a poco, las tensiones entre ellos van disminuyendo. Después de la muerte de su padre, Folco esparce sus cenizas en la cima de una montaña y deja que el viento se las lleve. Más tarde publicará el libro que su padre le pidió escribir: El fin es mi principio.

  
Dirección

Jo Baier (Munich, Alemania, 1949) es un documentalista que estudió artes teatrales, germánicas y Estudios Latinoamericanos en la Universidad Ludwig Maximilians y se doctoró en 1980. En su filmografía figuran numerosas producciones para televisión, así como los largos Wildfeuer (1991) y Henri 4 (2010).

  
Referencias
  • Se basa en el BestSeller de Tiziano Terzani.
     
  • El productor Ulrich Limmer y el director Jo Baier sabían desde el principio qué actor querían para interpretar a Terzani: Bruno Ganz. Su representante Erna Baumgarnter les apoyó en su decisión. Cuando leyó el libro dijo: "¡Esto lo tiene que interpretar Bruno!". El director y el productor se reunieron con Bruno Ganz, un gran admirador de las películas de Jo Baier y que llevaba tiempo queriendo trabajar con él. "Cuando se enteró de que la película se iba a filmar sin retrospectivas o viajes a Asia y que solo narraría la historia del padre y el hijo en casa de los Terzani, sus ojos se iluminaron," cuenta Limmer.
     
  • A Ulrich Limmer le interesaron sobre todo tres aspectos del libro de Tiziano Terzani: la intensa relación entre padre e hijo, los pensamientos acerca de la muerte, y el mensaje que Terzani quiere transmitir: "El hombre puede cambiar, y si cambia también puede cambiar al mundo".
     
  • Antes de adquirir cierta fama mediante los Terzani, el pueblo italiano de Orsigna era un lugar poco conocido. Es allí donde el padre de Tiziano, un simple trabajador, aprendió a esquiar con esquíes hechos con las vallas de una cerca.
     
  • Tiziano Terzani fue un periodista y autor italiano de origen humilde creció en Florencia y estudió derecho en Pisa y sinología en Nueva York. Durante 30 años, Tiziano Terzani viajó por el mundo entero como corresponsal del sureste asiático para la revista alemana Der Spiegel. Su gran pasión fue Asia, y durante mucho tiempo, China representaba para él la esperanza y el sueño de un mundo más justo. Su modo de ver particular e imparcial, del cual destaca la importancia que atribuía a los asuntos de la gente “pequeña”, sus contemplaciones filosóficas y sus análisis políticos llevaron al periodista y escritor al reconocimiento mundial. Junto a su familia, Terzani se mudó a Singapur en 1971. Desde allí emprendió numerosos viajes no faltos de peligro, para realizar sus reportajes. Así llegó a informar desde Saigón cuando los Vietcong ocupaban la cuidad o más tarde, evitando la muerte por los pelos desde la Camboya de los Jemeres Rojos. Terzani fue uno de los primeros corresponsales occidentales con permiso para entrar en China en 1980. En su busca de una alternativa al capitalismo occidental, se quedó muy impresionado con la visión del mundo de Mao Zedong. Vivía con su familia sin beneficiarse de los privilegios habitualmente otorgados a los occidentales, pero por más que se sumergía en la nueva China de Mao, más crítica se hizo su mirada hacia ella y más críticos se hicieron sus reportajes. En 1984 fue arrestado y expulsado por “actividades contrarrevolucionarias”. Decepcionado tras su propia experiencia, se dio cuenta que no se podía cumplir su sueño de una sociedad mejor mediante guerras y revoluciones. Tras vivir varios años en Japón, donde nunca se sintió a gusto, partió a Nueva Delhi. Las reflexiones sobre la doctrina de Mahatma Gandhi le abrieron camino a nuevas experiencias espirituales. Tras ello llegó a la importante conclusión que la única revolución que provoca cambios duraderos es la que tiene lugar dentro de uno mismo. Siguiendo una profecía, su propia revolución empezó en el año 1995 cuando decidió viajar, durante un año, solo por mar y por tierra en vez de utilizar medios aéreos. Además de sus trabajos periodísticos, Tiziano Terzani también publicó numerosos libros. Se jubiló a los 58 años, cuando tuvo la sensación de repetirse como periodista. Poco después le diagnosticaron un cáncer, diagnóstico que le hizo retirarse durante 3 años en el Himalaya para vivir allí como un ermitaño. Las experiencias que tuvo durante este período fueron de las más decisivas de su vida y lo prepararon para la muerte, su “última gran aventura”. El hombre que consiguió tantas cosas se convirtió en una persona sin nombre: ”He sido muchas cosas en mi vida, pero al final no soy nada”. Es con estas palabras que resumió su vida a su hijo. Este hombre extraordinario siempre aspiró por la justicia y una sociedad mejor, y una insaciable curiosidad por los hombres y sus vidas.
     
  • Su presupuesto ascendió a 3 millones de euros.
  
Trailer