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LE
QUATTRO VOLTE
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Año: 2010. País:
Italia, Alemania, Suiza. Estreno:
19-08-2011. Género: Drama. Duración:
88 m. T. original:
Le quattro volte. Dirección:
Michelangelo Frammartino. Intérpretes:
Giuseppe Fuda, Bruno Timpano, Nazareno Timpano. Guión:
Michelangelo Frammartino. Fotografía:
Andrea Locatelli. Música:
Paolo Benvenuti. Montaje:
Benni Atria, Maurizio Grillo. Producción:
Invisibile Film, Ventura Film, Vivo Film, Essential Filmproduktion GmbH. Distribuidora:
Alta Classics.
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| Sinopsis |
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Un pueblo calabrés encaramado en unas altas colinas desde
las cuales se divisa a lo lejos el mar Jónico, un lugar donde el tiempo
parece haberse detenido, donde las piedras tienen el poder de cambiar los
acontecimientos y las cabras se detienen a contemplar el cielo. Aquí pasa
sus últimos días un viejo pastor. Está enfermo, y cree que ha encontrado el
medicamento adecuado en el polvo del pavimento de la iglesia y que toma cada
noche disuelto en agua. En la superficie de tierra negra de una majada, una
cabra pare un chivo blanco. Las molestias del nacimiento duran sólo unos
instantes: sus ojos se abren enseguida, las patas le sujetan ya el peso del
cuerpo. La pantalla se llena de esta nueva presencia. El chivo crece, se
fortalece, empieza a jugar. El día antes de su primera salida, sin darse
cuenta, se queda retrasado respecto al resto del rebaño y se pierde entre la
vegetación hasta que, agotado, se deja caer a los pies de un majestuoso
abeto blanco. El gran árbol oscila en la brisa de la montaña. El tiempo
pasa, las estaciones cambian deprisa, y el gran abeto también. El rumor de
su follaje colma el silencio. De improviso, se oye un sonido mecánico. El
abeto yace en el suelo. Ha sido mutilado, reducido a su esqueleto: su madera
blanca es transformada en carbón a través de la labor tradicional de los
carboneros del lugar. La mirada se pierde en el humo de las cenizas. |
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| Dirección |
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Michelangelo Frammartino (Milán, Lombardia,
Italia, 1968)
se matriculó en 1991 en la Facultad de Arquitectura del Politécnico de
Milán, donde maduró su interés por la relación entre los espacios concretos
y construidos de la vivienda y la presencia de la imagen, ya sea
fotográfica, cinematográfica o de vídeo. Siguió profundizando la dimensión
de lo visual en la Civica Scuola del Cinema de Milán en la que fue admitido
en 1994, años en los que descubrió un ámbito de investigación especialmente
rico: el campo de las videoinstalaciones, especialmente en la versión
experimentada por Studio Azzurro. En los años de formación, alternó trabajos
que de forma tradicional se orientaban al cine (una serie de cortometrajes
de producción propia), a trabajos dirigidos de forma más específica a las
artes visuales (escenografías para películas, videoclips y películas
independientes, videoinstalaciones), a actuaciones en el campo de la
formación (cursos en las escuelas primarias y secundarias, promovidas por
cooperativas de educadores con el objetivo de modificar la relación de los
más jóvenes con la imagen televisiva; los cursos llevaron a la realización
de algunas instalaciones interactivas de circuito cerrado, proyectadas en
vídeo en 1997 en la primera edición de Generazione Media, Palacio de
Exposiciones de Milán). En 1997 se graduó en dirección en la Civica Scuola
del Cinema y continuó de forma autónoma su propio recorrido de
experimentación sobre la imagen, sobre todo acercándose al cine y
gestionando durante dos años, de 2000 a 2002, un estudio de producción
cinematográfica y vídeo en colaboración con dos socios. Desde 2005, imparte
clases de dirección cinematográfica en la Università degli Studi de Bergamo.
Su filmografía incluye Il dono (2003), así como los cortos
Tracce
(1995), L'occhio e lo spirito (2001), Scappa Valentina (2001) y
Io non posso
entrare (2002). |
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| Referencias |
- Según el director "la película que va eliminando elementos: empieza
de forma tradicional, centrándose en el hombre, pero luego, poco a poco
va desplazando el centro de atención hacia todo lo que le rodea, y que
normalmente no es más que un fondo, hasta privar al espectador de todos
los puntos de referencia. Obviamente, esta pérdida progresiva de
protagonista encerraría también un descubrimiento, el descubrimiento de
una dignidad par entre lo humano y los demás reinos. Calabria, antes que
una tierra de arcaica fascinación, en la que se siguen conservando una
serie de oficios ancestrales como el de carbonero, que trabaja con ríos,
formas y materias que se remontan a los orígenes del tiempo, y es el
lugar en que la sabiduría popular, con una marcada influencia de la
escuela pitagórica, me ha hecho ver más allá de las cosas, enseñándome a
pensar constantemente en la supervivencia de algo que transita de una
envoltura a otra. En esta tierra es donde he aprendido a redimensionar
el papel del hombre, o al menos a apartar la mirada de él: ¿podrá
liberarse el cine de la tiranía de lo humano, que es un privilegio pero
también una condena a la soledad? La película intenta dar impulso a este
recorrido de liberación de la mirada, incitando al espectador a que
encuentre el nexo oculto que anima todo aquello que nos rodea. También
para mí este nexo ha sido algo que hay que redescubrir a través del
cine, instrumento que creo que tiene el poder de destacar el vínculo que
une toda la materia viva. Cuando veo una película, siempre tengo la
sensación de que en ella se ha fijado algo que va mucho más allá de lo
que se ha captado, como si la imagen fuera una forma de acceso a lo
invisible, la única que hasta ahora he sabido experimentar".
- La idea del título procede de un texto que algunos estudiosos
atribuyen a Pitágoras y es un recorrido de conocimiento pero sobre todo
de interconexión: me interesan el punto de partida y el de llegada, pero
sobre todo trabajo en los pasajes entre los distintos estados o etapas.
- Según la Escuela pitagórica: "Dentro de nosotros tenemos cuatro
vidas sucesivas, encajadas una dentro de la otra. El hombre es un
mineral, porque tiene dentro de sí el esqueleto, formado por sales y
sustancias minerales; alrededor de este esqueleto está bordado un cuerpo
de carne, formado de agua, de fermentos y de otras sales. El hombre
también es un vegetal, porque, como las plantas, se nutre, respira,
tiene un sistema circulatorio, tiene sangre como la linfa, se reproduce.
También es un animal, en cuanto que está dotado de motilidad y de
conocimiento del mundo exterior, que le dan los cinco sentidos y que
completa la imaginación y la memoria. Por último, es un ser racional, en
la medida en que posee voluntad y razón. Por consiguiente, tenemos
dentro de nosotros cuatro vidas distintas y debemos por tanto conocernos
cuatro veces".
- El director declara que "aunque me siento calabrés, Caulonia no
es mi lugar de nacimiento: allí he pasado las largas vacaciones de
verano de la adolescencia, pero mi formación cultural es completamente
milanesa. Lo que ha pasado es que frente a grandes dificultades y a mi
obstinación por no querer seguir los senderos de producción más
convencionales, he reconocido en Caulonia el lugar en el que podía
encontrarme a mí mismo".
- Es una visión poética de los ciclos de la vida y de la naturaleza,
de las tradiciones olvidadas de un lugar fuera del tiempo. Una película
de ciencia ficción sin efectos especiales, que acompaña al espectador a
un mundo desconocido y mágico, para descubrir el secreto de cuatro vidas
misteriosamente entrelazadas entre sí.
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Michelangelo Frammartino recuerda que
"el oficio de esos carboneros está en vías de extinción. Cuando me
llevaron a verlos, me pareció una escena fascinante, con los humos, el
negro, los rituales de un antiguo oficio. Pensé de inmediato en rodar
alguna cosa acerca de la madera que se convierte en carbón. Lo mismo
pasó con los pastores y sus animales. El animal es un problema sin
resolver muy interesante: no puedes dejar de sentirte fascinado por la
perspectiva de rodar con alguien que no sabe lo que es una cámara. Pero
que el pastor, el animal, la fiesta del árbol y el carbón no fueran
historias distintas sino que en el fondo fueran la misma cosa que iba
cambiando de estado, lo pensé sólo después de un tiempo. Para mí, esta
historia de reencarnaciones en cuatro actos es la fabulación del
instinto que en los animales es comportamiento. Es mi forma de
convertirme en carbón, y para el espectador quisiera que fuera su forma
de convertirse en película".
- Se presentó en el
Festival de Cine de San Sebastián
dentro de la sección Zabaltegi y
en el Festival de Cine de Cannes.
- Su presupuesto ascendió a un millón
de euros.
- Se rodó entre octubre y noviembre
de 2007.
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| Trailer |
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