| películas | crónica | festivales | premios | textos |
 

TEMPLARIO

TEMPLARIO


Año: 2011. País: Reino Unido, USA. Estreno: 22-07-2011. Género: Acción. Duración: 121 m. T. original: Ironclad. Dirección: Jonathan English. Intérpretes: James Purefoy (Thomas Marshall), Brian Cox (Albany), Derek Jacobi (Cornhill), Kate Mara (Lady Isabel), Paul Giamatti (Rey Juan I de Inglaterra), Mackenzie Crook (Marks), Jason Flemyng (Beckett), Vladimir Kulich (Tiberio), Aneurin Barnard (Guy). Guión: Jonathan English, Erick Kastel. Fotografía: David Eggby. Música: Lorne Balfe. Montaje: Peter Amundson. Producción: 00000. Distribuidora: DeAPlaneta.

  
Sinopsis

Corre el año 1215. El rey Juan I de Inglaterra se ve obligado a firmar la Carta Magna, un documento que garantiza las libertades fundamentales y sienta las bases del derecho consuetudinario en su país. Furioso por haberse visto forzado a firmarlo, recluta un despiadado ejército de mercenarios que empieza a arrasar el país para recuperar el poder. Pero cuando el ejército del rey está a punto de llegar a Londres y hacerse con el control del país, un solo bastión se interpone entre él y la inevitable victoria: el castillo de Rochester. Un pequeño grupo de rebeldes reunidos por el barón Albany se ha atrincherado en el castillo para combatir al rey Juan hasta que lleguen los refuerzos: un caballero templario atormentado por la culpa ante las atrocidades que cometió durante las cruzadas y por sus florecientes sentimientos por Isabel, hermosa señora del castillo y esposa del avejentado Reginald de Cornhill; unos mercenarios curtidos en la batalla, entre los que se encuentra Beckett, que lucha no por Dios ni por su país, sino por dinero y sed de sangre; y unos jóvenes soldados, como Guy, que probará el sabor de la sangre y de la batalla por primera –y puede que por última– vez.

  
Dirección

Jonathan English Jonathan (Surrey, Inglaterra) nació y se crió en Surrey, Inglaterra. Al acabar los estudios, asistió al Art College de Londres, donde estudió Bellas Artes e Ilustración. Prosiguió sus estudios en la Bournemouth Film and Television School, donde siguió un programa de formación en producción. En 1991, después de graduarse en la Film and Television School, Jonathan produjo una serie de cortometrajes para televisión antes de montar su primera productora, Meltemi Entertainment. Jonathan produjo entonces su primer largometraje, Aventuras y desventuras de un hombre permanentemente enamorado (So this is romance), una comedia romántica británica estrenada en 1995. En la estela del éxito de su primera película, Jonathan desarrolló nuevos proyectos y estableció colaboraciones con productores de toda Europa. Jonathan cosechó un gran éxito como productor obteniendo financiación de Reino Unido y cerrando tratos de distribución y coproducción con colaboradores europeos. En 2006, Jonathan se mudó a Los Ángeles, donde continuó desarrollando proyectos tanto de dirección como de producción. Se convirtió en socio fundador, con Rick Benattar y Andrew Curtis, de la entidad de producción y financiación Mythic International Entertainment. Su filmografía como director se completa con Nailing Vienna (2002) y Minotaur (2006).

  
Referencias
  • "Desde siempre he estado completamente obsesionado con los castillos", declara el director, y añade "crecí en Londres y, de niño, visité muchos, tanto en Inglaterra como en Gales. Sin embargo, había un castillo en el que no había estado nunca: el de Rochester. Así que, al terminar mi última película, fui allí. Me impactó de inmediato; en aquel castillo reinaba una atmósfera totalmente distinta a la de cualquier otro que hubiera visto antes. Algunos son castillos regios; otros, caprichos de personajes muy adinerados. Son muy bonitos, tienen fosos y hacen alarde de la riqueza de los que los mandaron construir. Pero en Rochester, uno tiene la sensación de estar frente a un castillo construido para la guerra. Uno se siente allí como dentro de un auténtico acorazado".
     
  • Después de lanzar el proyecto en Cannes, en 2008, a los productores Andrew Curtis y Rick Benattar, y al director, coguionista y productor Jonathan English les llevó dieciocho meses obtener los fondos. "Es muy complicado cerrar acuerdos por un valor que supera los 20 millones de dólares", explica English. "Al final, se convirtió en el mayor trato financiero que buena parte de las compañías asociadas había cerrado nunca. Albergo la esperanza de que sirva de precedente a toda la industria cinematográfica independiente, de que se pueden hacer películas a gran escala como ésta, fuera del ámbito de los grandes estudios".
     
  • Tan crucial como cualquier personaje que aparece en la película es el mismo castillo. El gigantesco decorado, construido en doce semanas en medio de la campiña galesa, recrea la estructura del verdadero castillo de Rochester. "Al tratarse de una historia real, sentimos la obligación de ceñirnos a los limites impuestos por la realidad", comenta el diseñador de producción Joseph C Nemec. "Hemos dedicado mucho tiempo a documentarnos sobre la arquitectura de los siglos XI, XII y XIII y sobre la vida cotidiana dentro de un castillo. Uno de los hallazgos más interesantes que hicimos es que los castillos solían ir recubiertos de yeso y pintados con cal, de tal forma que los interiores eran invariablemente de color blanco. Esto constituye un dato histórico fascinante, pero de haberlo aplicado al pie de la letra, habríamos tenido algo parecido a Princesa por sorpresa. ¡La nuestra era una cruenta película de batallas medievales! Partiendo de este principio, el resto puede ser muy divertido. Básicamente es un gran torreón central con un pequeño edificio anexo; cualquiera que lo ve percibe enseguida el efecto realista".
     
  • "Planificar el rodaje en pleno otoño galés no fue ninguna decisión tomada a la ligera", declara el productor Andrew Curtis. "Sabíamos que el tiempo iba a ser malo y que rodaríamos siempre en situaciones húmedas. Pero estuvo diluviando desde el principio. Hubo días en los que tuvimos que enfrentarnos a ráfagas de entre 90 y 115 km/h que azotaban el castillo y arrancaban las puertas. Fue un milagro que, en estas condiciones inclementes, no hubiera ningún accidente durante el rodaje. Les hicimos pasar a todos por un verdadero infierno. A todos, sin excepción. Y en la pantalla se aprecia toda esa crudeza, la autenticidad de este periodo histórico".
  
Trailer